Por qué la cafetería es el negocio perfecto para fidelizar
El ticket es pequeño, pero la frecuencia es enorme. Un cliente habitual puede venir cinco veces por semana. Si consigues que dos o tres personas más hagan de tu café su costumbre, se nota en la caja a final de mes. Y el café tiene una ventaja: es un hábito. Una vez que alguien coge la costumbre de pararse en tu barra de camino al trabajo, lo normal es que siga.
1. Una tarjeta de sellos con un premio que apetezca
«Al décimo café, uno gratis» sigue siendo la fórmula más clara. Con 9 pagados y el décimo gratis el descuento real es del 10 %, y solo lo pagas con los clientes que vuelven. Si quieres afinar el número, tenemos una guía sobre cuántos sellos poner.
2. Un regalo a mitad de tarjeta
Al quinto sello, un bollo o una galleta. Cuesta poco y hace que más gente llegue al final, porque el cliente siente que avanza.
3. Que el café para llevar también cuente
Muchos clientes de cafetería no se sientan. Si solo sellas en mesa, pierdes a los que tienen más prisa y más costumbre. Con una tarjeta en el móvil se sella igual en barra y para llevar: un escaneo mientras le cobras.
4. Sello doble en las horas flojas
Casi todas las cafeterías tienen una franja muerta, a menudo a media tarde. Un «sello doble de 16:00 a 18:00» mueve gente a esa hora sin bajar precios. Con una tarjeta digital puedes programarlo por días y horas y avisar a tus clientes ese mismo día.
5. Felicita el cumpleaños con un café
Es el gesto que más se recuerda. Si al darse de alta el cliente te deja su día y mes de cumpleaños, ese día le llega un aviso con su regalo. Se siente bien tratado y, de paso, suele venir acompañado.
6. Recupera al que dejó de venir
Si alguien venía todos los días y lleva dos semanas sin aparecer, algo ha cambiado. Un mensaje a tiempo («te echamos de menos, tu próximo café lleva sello doble») recupera a una parte. Con papel no sabrías ni quién es; con una tarjeta digital aparece solo en el grupo de clientes en riesgo.
7. Pide la reseña en el momento justo
Las reseñas en Google deciden muchas primeras visitas. El mejor momento para pedirla es justo después de una buena experiencia, por ejemplo cuando el cliente canjea su café gratis. Pídesela a todos por igual: Google no permite pedir reseñas solo a los clientes contentos.
8. Trae a un amigo
El cliente fiel es tu mejor anuncio. Un «trae a un amigo y os lleváis un sello cada uno» convierte a los habituales en embajadores, y el nuevo llega ya con la tarjeta empezada.
9. Aprende el nombre
No todo es tecnología. Saludar por el nombre y recordar «lo de siempre» fideliza más que cualquier descuento. La ficha de cada cliente te ayuda: al escanear su tarjeta ves su nombre, sus visitas y una nota si la apuntaste.
Por dónde empezar
Si solo vas a hacer una cosa, que sea la tarjeta de sellos con un buen premio y un cartel visible junto a la caja. El resto se va sumando. Tienes una receta completa para cafeterías, con número de sellos y premios recomendados, en la página de tarjetas de fidelidad para cafeterías.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos sellos pongo en una cafetería?
Entre 8 y 10. Con 9 pagados y el décimo gratis el descuento real es del 10 %.
¿Cómo sello el café para llevar?
Escaneando la tarjeta del móvil del cliente en la barra, igual que en mesa. Si no lleva el móvil, se le busca por su nombre o su teléfono.